Chile importó más de US$92 mil millones en 2025: la planificación logística detrás de Black Friday y Navidad 2026

Las importaciones chilenas totalizaron US$92.662 millones en 2025, de acuerdo con cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei). Detrás de una parte relevante de los productos que llegarán a vitrinas, marketplaces y tiendas durante Black Friday y Navidad 2026 existe una cadena de planificación que comenzó —o debió comenzar— varios meses antes.

Un teléfono, un televisor, un juguete, una prenda de temporada o un artículo de decoración navideña puede aparecer como una oferta puntual durante noviembre. Sin embargo, antes de llegar al consumidor, ese producto debió ser comprado, fabricado, consolidado, embarcado, transportado, nacionalizado y distribuido dentro de Chile.

Para Matías Bearwald, fundador de Greenwish Cargo y especialista en logística internacional, este período representa una etapa decisiva para retailers, importadores y empresas que dependen de inventario estacional.

“Cuando una persona compra un producto durante Black Friday o lo encuentra en una tienda para Navidad, muchas veces esa mercadería salió de Asia varios meses antes. El consumidor ve la oferta en noviembre, pero la logística empezó durante el invierno”, explicó Bearwald

La cifra de US$92.662 millones importados durante 2025 permite dimensionar la relevancia de la logística internacional para el abastecimiento del mercado chileno. Gran parte de los bienes que se comercializan en campañas de alto consumo depende de una coordinación anticipada entre proveedores, navieras, agentes de carga, puertos, aduanas, centros de distribución y canales de venta.

Comprar tarde puede significar perder la temporada

Para un retailer o importador, el desafío no consiste únicamente en encontrar el producto correcto o negociar un precio competitivo. También debe calcular con precisión cuánto tiempo requerirá cada etapa: producción, preparación del pedido, reserva de espacio, transporte internacional, llegada a puerto, proceso aduanero, traslado local y distribución hacia tiendas o bodegas.

En temporadas de alta demanda, una compra tardía puede afectar directamente el resultado comercial de una campaña.

“Existe la idea de que, si algo se necesita rápido, simplemente se puede pedir y traer. Pero en logística internacional los tiempos tienen peso. Si una empresa empieza a comprar demasiado tarde, puede encontrarse con que la mercadería llega cuando la campaña comercial ya terminó”, advirtió Bearwald

El riesgo es particularmente relevante para productos estacionales. Un artículo navideño que arriba después de diciembre, una línea de juguetes que no alcanza la venta previa a Navidad o una categoría preparada para Black Friday que llega en la segunda mitad de noviembre puede perder una parte importante de su valor comercial.

De acuerdo con las series del Banco Central, en diciembre de 2025 las importaciones de bienes de consumo superaron los US$2.253 millones, mientras que las importaciones de bienes durables alcanzaron US$735 millones. Estas cifras reflejan el peso que tienen los bienes destinados al consumo final dentro de los meses de mayor actividad comercial.

La fecha de disponibilidad importa más que el flete

En la práctica, una operación logística exitosa no se mide solamente por el valor del transporte ni por la llegada física de la carga a Chile. También depende de que el producto esté disponible en el momento exacto en que la empresa necesita venderlo.

“Muchas veces una empresa se concentra en cuánto le cuesta traer un producto. Pero la pregunta más importante es cuándo necesita tenerlo disponible. Un producto puede llegar bien, sin daños y con todos sus documentos en regla. Pero si llega después de la temporada para la que fue comprado, el problema ya no es logístico: pasa a ser comercial”, señaló el fundador de Greenwish Cargo.

Este enfoque cobra especial importancia en categorías con alta sensibilidad al calendario: electrónica, juguetes, decoración, vestuario, artículos de regalo, productos escolares, equipamiento para el hogar y mercancías vinculadas a promociones de ecommerce.

Por eso, durante agosto y los meses siguientes, muchas compañías ya comienzan a definir volúmenes de compra, coordinar producción con proveedores, proyectar inventario, reservar capacidad de transporte y estructurar su operación de abastecimiento para el último trimestre.

Mientras los consumidores todavía no piensan en sus compras navideñas ni en las promociones de Black Friday, los importadores ya están tomando decisiones que pueden determinar si tendrán stock suficiente, si llegarán a tiempo a la campaña o si deberán enfrentar quiebres de inventario.

Logística alineada con la estrategia comercial

La planificación anticipada permite a las empresas reducir la exposición a retrasos, congestión portuaria, falta de espacios de carga, variaciones en las tarifas de transporte y demoras asociadas al proceso de importación. También ayuda a tomar decisiones más eficientes sobre el modo de transporte, la consolidación de carga, los niveles de inventario y la distribución nacional.

Para Bearwald, el desafío de la logística moderna es comprender que la carga no se mueve de forma aislada: debe responder a un objetivo comercial concreto.

“En este negocio, la anticipación vale mucho. No se trata solamente de mover un contenedor de un país a otro. Hay que entender la planificación comercial del cliente y construir la operación en función de eso. Finalmente, la logística tiene que llegar antes que la necesidad”, concluyó

En un mercado como el chileno, donde las importaciones tienen un rol central en el abastecimiento de productos de consumo, anticipar la operación puede marcar la diferencia entre aprovechar una temporada clave o llegar cuando la oportunidad de venta ya pasó.